
NFC (Comunicación de Campo Cercano) es la tecnología inalámbrica de muy corto alcance utilizada para realizar pagos móviles, pagar el transporte público, usar llaves de acceso, emparejar y compartir datos entre dispositivos. No es nueva. Se viene utilizando masivamente en Argentina desde la tarjeta SUBE primero y, más recientemente, en las tarjetas de pago (débito o crédito). Pero hasta hace poco, no había aplicaciones útiles para smartphones, si bien esta funcionalidad se incluye desde hace ya varios años.
La incorporación de NFC en los celulares comenzó a partir de 2010/2011, arrancando, lógicamente, en equipos de gama alta. Algunos de esos mismos equipos se ensamblaban en Argentina incluyendo esta funcionalidad, aunque eso implicaba un costo que no producía mayores beneficios para el usuario por falta de casos de uso. Pero todo comenzó a cambiar a partir de 2022, cuando se dieron las primeras experiencias de pagos contactless desde el celular. Sin embargo, no fue sino hasta 2024 cuando su adopción comenzó a crecer, impulsada por los bancos y MODO como una forma más conveniente de pagar que el código QR que había impuesto Mercado Pago. Aun así, la disponibilidad de equipos compatibles era un límite claro.
La situación comenzó a cambiar por una combinación de factores. Sin dudas, la posibilidad de realizar pagos fue el principal impulsor que hizo que los fabricantes lanzaran más modelos con una funcionalidad que ahora sí aportaba valor. A eso se sumaron las agresivas promociones (que en algunos casos bonificaban el 100% de los pasajes en transporte público). Y, finalmente, el factor generacional, con los segmentos jóvenes más propensos a adoptar la nueva forma de pago. De este modo, hoy alrededor del 35% del parque de celulares en uso cuenta con NFC, lo que equivale a más de 16 millones de dispositivos.

En 2025, el 57% de los equipos vendidos en Argentina disponía de conectividad NFC, un crecimiento significativo desde el 34% promedio de los tres años previos. Este número podría superarse este año, aunque sobre un mercado retraído debido al impacto en los costos de la explosión de la IA. A tal punto que se puede estimar para este año una caída del orden del 20% en unidades. Por lo tanto, el contexto juega contra un recambio en la base instalada —necesario luego de varios años de ventas bajas— que habilite una mayor disponibilidad de NFC. No obstante, en un escenario de ventas concentradas en la gama media y alta, donde la suba de precios es proporcionalmente menor, la proporción de equipos vendidos con NFC será mayor. Motorola, de hecho, ya anunció que toda su gama ofrecida actualmente en el país cuenta con NFC.
En materia de móviles, el mundo del contactless se verá limitado por un parque envejecido y un encarecimiento de los equipos (que será más evidente en la 2ª mitad del 2026). Mientras tanto, el QR (que funciona con cualquier equipo con cámara —es decir, todos—) seguirá dominando. Los 46 millones de equipos que no necesitan actualización para funcionar en el mundo actual representan un plus no menor.
