
En menos de un mes, Vrio (aka DirecTV) dio muestras muy claras de haber replanteado su estrategia en materia de contenidos. Ya no se trata de atraer gente a su red de TV (está difícil) sino de llegar con contenidos a la mayor audiencia paga posible. Y si hay un contenido que es clave, particularmente en el streaming en vivo, ese es el deporte.
Con la cuenta regresiva para el inicio del Mundial, Vrio anunció una serie de acuerdos para la distribución de sus señales DSports. Son plurianuales, con lo cual es claro que la intención va más allá de ofrecer los 104 partidos del torneo, al incluir todos los derechos sobre torneos internacionales. Así, primero sumó a Flow (Telecom) y, la semana siguiente, a las redes de operadores de Colsecor y Red Intercable. Pero también se subió al lanzamiento de Channels (que en Argentina se llama “Suscripciones”) de Amazon Prime Video, plataforma desde la cual DSports se podrá contratar como un canal adicional.
Desde una perspectiva estratégica, Vrio está evolucionando. Deja de lado un modelo “antiguo” en el que DSports es un contenido exclusivo que impulsa la venta de DirecTV y DGO (su versión streaming) y apunta a un modelo donde el contenido es un negocio en sí mismo. De esta forma, DSports se distribuye en cualquier plataforma relevante mientras que DirecTV y DGO pasan a ser sólo uno de varios canales de distribución.
Lógicamente, hay además una razón económica de fondo: el mercado de TV paga en Argentina y Latinoamérica ya no crece, menos aún en el de TV satelital. En ese contexto, limitar DSports a la base propia de DirecTV reduce el potencial de recupero de las enormes inversiones en derechos deportivos. En cambio, licenciar la señal a Flow, cooperativas, cableoperadores y plataformas OTT permite repartir el costo de esos derechos entre una audiencia mucho mayor. Por supuesto que esta estrategia tiene el riesgo de no ser el dueño del contenido, pero su escala regional es un activo valioso y diferencial.
En alguna medida, Vrio parece estar siguiendo el camino que recorrió Disney con ESPN: el verdadero activo estratégico ya no es tanto la red de distribución —que las hay varias—, sino el contenido deportivo premium. La distribución puede ser propia o de terceros; lo importante es que el contenido llegue a la mayor cantidad posible de hogares dispuestos a pagar por él. No obstante, conviene recordar que finalmente, ESPN lanzó su propia app para llegar en forma independiente a más audiencia. Quizás esto se repita con DSports más adelante, cuando haya madurado su acceso a través de plataformas de terceros.
