
Cuando Starlink comenzó a ofrecer a operadores móviles la posibilidad de conectar a sus clientes directamente al satélite en áreas sin cobertura terrestre, muchos creyeron ver el inicio de un camino por el cual la constelación LEO se convertiría en una red móvil independiente de cualquier socio terrestre. Esas expectativas se están confirmando, aunque muy parcialmente, evidenciando las limitaciones del modelo.
Esta semana, Starlink afirmó que está estudiando la posibilidad de entrar directamente en el mercado de la telefonía móvil de los EEUU, utilizando el espectro que compró a EchoStar este año (aprobado en mayo último) y desplegando sus propias torres. Nada de operar completamente desde el cielo.
Starlink no tiene otro camino que contar con una red propia ya que los tres grandes operadores de EEUU rechazaron públicamente ofrecerle un acuerdo MVNO a SpaceX. Los CEOs de AT&T y T-Mobile lo dijeron explícitamente durante la presentación de los resultados del primer trimestre de 2026. Así, quedó en claro que, para avanzar con estos planes, Starlink necesita construir o comprar infraestructura propia.
Inmediatamente, se comenzó a especular con una eventual adquisición de un OMR, poniendo a T-Mobile como el candidato más lógico. Ambas empresas ya mantienen una relación operativa muy estrecha. Además de la infraestructura terrestre necesaria, la fusión con T-Mobile u otro operador móvil terrestre le permitiría a SpaceX adquirir de inmediato una enorme base de suscriptores en lugar de tener que construirla y comenzar a crecer en clientes desde cero.
Al revés de lo que los optimistas pensaban, la noticia pone de manifiesto lo limitada que es la capacidad de Starlink para ser una red móvil. Una oferta completa necesita una red terrestre, con los mismos costos que los operadores de redes móviles existentes. Esto implica, además, la necesidad de espectro con licencia, que compró en los EEUU pero del que no dispone en ningún otro lugar.
Lo que sí es una certeza es que, como mínimo, habrá que postergar los sueños de un Starlink como un operador móvil integral y global. Ante la evidencia de que necesita una operación terrestre, sólo puede hacerlo en un país cada vez, invirtiendo miles de millones en capital por país. Su pequeña ventaja en la cobertura rural (que no es realmente donde residen los costos) no cambia el modelo subyacente. Bienvenidos a la realidad.
