A menos de un mes de la publicación de los resultados de Claro en Argentina, esta semana fue el turno de Telecom, que con la inclusión de los datos de Telefónica (TMA) termina de conformar una buena muestra de lo que sucede en el sector de las telecomunicaciones en Argentina. Se confirma un proceso de mejores indicadores, tanto en dinero como en unidades.
En el caso de Telecom, si bien la cantidad total de líneas móviles muestra una caída del 7%, la misma se explica por las desconexiones que alcanzaron a unas 1,5 M de líneas inactivas, por lo que no impactan sobre las ventas. Una depuración de base, al igual que hizo Claro en el mismo período. Por su parte, TMA (sin depuración) tuvo un crecimiento del 1,2%. Esto hizo que hoy TMA tenga más líneas activas (19,5 M) que Personal (19,4 M) en el país. En cuanto al ARPU, hay una mejora significativa en el caso de Telecom, del orden del 18,4% en pesos constantes, aunque también impactado por la depuración, para alcanzar los $ 11.772 (o US$ 7,8). Por su parte, TMA mejoró su ARPU en un 2,3%, un poco más bajo, de $ 9.840 (o US$ 6,6). Ambos por encima de los US$ 6 de Claro.
En materia de banda ancha, tanto Telecom (2,7%) como TMA (4,6%) muestran una mejora en la comparación interanual. Resulta destacable el fuerte despliegue de FTTH realizado por Telecom, que ya alcanza a aproximadamente 1,5 M de abonados frente al 1,6 M de TMA, siendo que esta última empezó varios años antes a desplegar fibra al hogar. No obstante, se evidencia el escenario más competitivo, con ARPU de crecimiento leve (1,1% para TMA) o en disminución (-3,6% para Telecom). El mismo fue de alrededor de $ 30.000 o US$ 20 para cada uno.
Un caso llamativo resultó ser el de la TV paga, que revirtió la tendencia al mostrar un crecimiento de más del 6% en abonados en ambos casos. No obstante, el fuerte se vio en el mes de junio, coincidiendo con la llegada del Mundial 2026. Sin embargo, la competencia hizo que el ARPU de TMA tuviera una caída del 7,5% mientras que el de Telecom mejoró apenas un 0,5%. Así, quedaron en $ 21.870 (o US$ 14,6) para Telecom y en $ 25.255 (US$ 16,8) para TMA.

En telefonía fija, mientras Telecom incrementó la cantidad de líneas un 3,5% para llegar a 2,8 M, TMA cayó un 1,8% quedando en 2,1 M. O sea, un total de 4,9 M de líneas consolidadas. Una cifra que en el 2013, combinando ambas operaciones, fue de 9 M y que, con su caída del 46% desde su punto máximo, da una pauta del retroceso de este servicio.
En la comparación de los ingresos consolidados para el Q2, los ganadores son los servicios móviles (6,7%), seguidos de la banda ancha (3,8%) y la TV paga (1,4%), mientras que telefonía fija y datos retrocedieron (-14,5%). Por su parte, la venta de terminales móviles retrocedió un 34,9%, en línea con la caída general de este mercado. En cuanto al peso de los distintos servicios en los ingresos, los móviles representan el 55% del total, seguidos por la banda ancha (23%).

Por el lado del EBITDA se nota una mejora significativa, pasando para el Q2, de un 27,7% en 2025 contra un 36,8% en el 2026, en una expansión del margen. Esto se da en un contexto de aumento del CAPEX consolidado, que representó para el primer semestre del 2026 un 18,6% de los ingresos frente a un 14,4% en igual período del 2025. La mejora del EBITDA con un aumento del CAPEX reflejan un margen que mejora sin reducir la inversión.
Los números de Telecom así como los de Claro responden a un escenario de moderada mejora. No será el ideal, pero no está nada mal. Especialmente cuando todos los operadores tienen por delante un camino inversor, sea completando la migración del cobre a la fibra, en redes fijas, sea avanzando en el despliegue y mejoras de 4G y 5G, en las móviles, más todo lo que requiera la infraestructura digital.
