Llueve sobre mojado

No hay dudas de que el auge de la IA está impactando en muchísimos sectores, aunque no siempre por las mismas razones. Así como a escala general causa mucha inquietud en relación con el reemplazo del trabajo humano, en el caso de la industria electrónica el impacto pasa más por una mayor competencia por insumos que se están volviendo a todas luces insuficientes.

Uno de los primeros componentes clave en subir de precio ante la demanda de los grandes centros de datos fueron las memorias. Y no porque un datacenter use las mismas memorias que un smartphone, sino porque el que fabrica las memorias para el smartphone es el mismo que fabrica las necesarias para los chips (que incluyen memoria) y los servidores más avanzados. Éstos, enfrentando recursos finitos, privilegian entonces la producción de las memorias más rentables: las que se usan para IA. Así, la suba del precio de las memorias impacta tanto a los smartphones como a las PC, las tablets y todo otro dispositivo que las necesite para su funcionamiento.

Respondiendo a la misma dinámica de las memorias, y como si la escasez de éstas no fuera suficiente, ahora las limitaciones de abastecimiento se están contagiando hacia las CPU utilizadas en PC y servidores. Según publica Nikkei Asia, en el primer trimestre del año, los precios de estos chips han aumentado una media de entre el 10 % y el 15 %, incrementos que llegarán en marzo para Intel y en abril para AMD. Pero no es sólo un tema de precios. También impacta en los plazos de entrega, que están pasando de una o dos semanas a una media de entre ocho y doce semanas. Un factor más que impulsará los precios al alza.

Nuevamente, una demanda mayor de la esperada es la base de esta escasez. Si hay que comprar una o más PC, el momento es ayer.

Acerca del autor

Enrique Carrier

Analista del mercado de telecomunicaciones y nuevos medios, basado en Buenos Aires, Argentina

Por Enrique Carrier

Your sidebar area is currently empty. Hurry up and add some widgets.