
En plena efervescencia mundialista aún en la etapa de grupos, este evento, el más convocante televisivamente a nivel global, está dando lugar a algunas observaciones relativas justamente a la evolución del mercado audiovisual.
Un primer punto tiene que ver con el desarrollo del streaming. Esto se comprueba con el dato de que, durante el debut de la selección argentina, el tráfico de Internet cursado por la red nacional de interconexión de CABASE creció hasta un 30% respecto de los registros habituales. Si bien no se trata de una tecnología nueva, no fue sino en los últimos tiempos que empezó a masificarse su uso para el consumo no ya sólo bajo demanda sino también del deporte en vivo. Y no porque hasta ahora la tecnología no lo permitiese sino que el freno era sobre todo, legal (o de derechos). En efecto, estamos ante el primer Mundial en el cual se hicieron masivas las transmisiones en vivo de los partidos vía streaming.
En el caso argentino, las plataformas de streaming que emiten en vivo son diversas. Están las asociadas a proveedores de TV paga (DGO, Flow, Telecentro Play), las que son puramente OTT (Disney+ Premium, Paramount+, Amazon Prime Video) y también la TV abierta (Telefé a través de Mi Telefé). No todas estas alternativas incluyen la totalidad de los partidos, pero sí todas emiten aquellos del seleccionado argentino. Del lado del usuario, también ayuda que en Argentina el televisor lidera en cuanto a dispositivos conectados en el hogar, según el CABASE Internet Index 2025.

Lo más significativo de la llegada del deporte en vivo al streaming es que da por tierra con el diferencial de contenidos que tenía la TV tradicional (abierta o paga) frente las plataformas OTT. Ya se había apoderado de la ficción y los documentales. También de las noticias (con los canales informativos con presencia en YouTube cuando no en plataformas propias). Con el agregado del deporte, sólo quedarán los realities y los programas de entretenimiento tipo quiz show o de panelistas. En el caso argentino, resta por ver cuándo los torneos locales de fútbol estarán disponibles en streaming por fuera de las plataformas OTT de TV paga. Nuevamente, es un tema de contratos, no tecnológico.
Adicionalmente, se puede agregar que, salvo por el factor derechos, el streaming tiene la cobertura total que ofrece Internet hoy (sea por red terrestre o satelital), siendo independiente de la cobertura siempre limitada de las redes de TV por aire o cable.
Por otra parte, la “streamización” del deporte en vivo tiene un impacto adicional: el acceso desde dispositivos móviles (i.e. smartphones), sumando una nueva característica: el consumo móvil. Algo que si bien es técnicamente posible con la TDA, se ve anulado por la falta de sintonizadores específicos en los smartphones.
La incorporación del fútbol al streaming, que sumó diversificación en las tecnologías para ver transmisiones televisivas (TV por aire y por cable, satelital, IPTV, TDA) popularizó una palabra que normalmente no figura en el léxico masivo: latencia. Esta diversidad tecnológica instaló una preocupación que normalmente no existe en el consumo audiovisual, pero sí en el deporte, particularmente el fútbol. Las diferencias de latencia entre tecnologías trajeron un problema que ya impacta en el consumo de fútbol local pero que las mayores audiencias que genera el Mundial hacen más notable. Es el famoso “que te griten los goles”. Habiéndose jugado ya dos partidos de Argentina durante este mundial, se evidencia que los goles no se gritan al unísono sino que son más bien una secuencia, donde cada grito tiene algunos segundos de diferencia en función de la tecnología televisiva.
De todas las tecnologías disponibles la TDT —Televisión Digital Terrestre, utilizada en la TDA— es la que tiene menos latencia. Sin embargo, es una tecnología cuyo crecimiento está estancado. Habiendo comenzado a transmitirse por esta vía en 2010, no hay datos oficiales de su penetración, se estima que está presente entre un 10 y un 15% de los hogares (incluye tanto quienes la usan como plataforma principal como quienes la tienen disponible como alternativa gratuita). Hay que considerar que últimamente no se ha invertido mucho en la red y que ni siquiera la latencia es promocionada como una ventaja por quienes transmiten por esta red (caso Telefé o TVP). Por lo tanto, tiene picos de adopción durante eventos deportivos, como el Mundial o la Copa América y hasta las eliminatorias, para luego volver a sus usuarios habituales. El fútbol local está descartado ya que la tecnología utilizada por la TDA no habilita el uso de contenidos premium. En consecuencia, a pesar de su baja latencia la TDA no será un freno al crecimiento del streaming. A lo sumo será un complemento.
Puede decirse que la TV está siguiendo el camino de otros servicios, como la telefonía con WhatsApp (para voz y mensajes), la radio con los podcasts, los medios gráficos con la web: la separación del contenido de su red de distribución. Una escisión que estuvo detrás de las grandes transformaciones de estos negocios en los últimos 20 años.
El deporte en vivo es la última conquista de contenidos que le estaba faltando a Internet.
